Uno de los tratamientos de exfoliación más suaves que existen, ideal para pieles sensibles, oscuras o incluso con acné. Sin contraindicaciones.
Es uno de los tratamientos de exfoliación más suaves que existen, por lo que suele indicarse para las pieles más sensibles, oscuras o incluso con acné.
Este tipo de exfoliación se basa en el uso de productos naturales como aloe vera, calabaza, ananá y otras frutas, cuyas enzimas vegetales son capaces de penetrar la piel, deshaciendo las uniones existentes entre las células muertas y haciendo que se desprendan sin dañar las células vivas. Así facilita la renovación cutánea y la corrección de imperfecciones.
No roza la piel como los peelings mecánicos ni daña las células vivas como el peeling químico.
Motivo por el cual tampoco lleva aparejado ningún tiempo de recuperación.
Este ayuda a la piel a deshacerse de las células muertas, limpiar los poros y mejorar su textura y elasticidad.
Este tratamiento no contiene elementos ácidos, por ello sirven para equilibrar el pH de la piel. Así que no tiene efectos secundarios y es muy beneficioso para evitar la sensación de sequedad en la piel o evitar reacciones alérgicas.
Elimina las células muertas de la piel de forma suave y natural.
Mejora la textura de la piel y consigue un tono más homogéneo.
Estimula la aparición de nuevas células para una piel renovada.
No es tan abrasivo como otro tipo de peelings. Ideal para pieles sensibles.
Evita la aparición de enrojecimiento de la piel tras el tratamiento.
Incrementa la oxigenación de la piel para un aspecto más vital.
Limpia los poros en profundidad, evitando la formación de espinillas.
Evita la descamación de la piel y minimiza la afección de toxinas.
Te asesoraremos sobre el mejor tratamiento para tu tipo de piel y necesidades específicas.
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